Había un vez unos niños de una familia no muy rica en la cual todos eran muy dependientes de sus padres.
Era navidad, por lo que fueron a hacer unas pocas compras con el dinero ahorrado de sus padres.
Los padres con sus hijos, se pusieron de acuerdo para que los niños pudieran comprar el regalo de navidad que quisieran y que a determinada hora se reunieran en un punto medio de la plaza para regresar a casa.
Ya era tarde, por lo que las tiendas estaban por cerrar. Fueron a LEGO y se maravillaron tanto con los juguetes que les quedaron los ojos cuadrados porque nunca habían entrado ahí. En lo que decidían qué paquete comprar, en la tienda anunciaron que ya estaba cerca la hora de cierre y a ellos no les importó un xxxxxx por lo cual ellos planearon que para al cierre, disfrutar de todos los legos que pudieran y nadie se enterara que se escondierían en los rascacielos de lego.
Terminaron decidiendo que pasarían la noche sin que sus padres los encontaran, y al momento de que sus padres no los encontraban, llamaron a las autoridades y los buscaron por todos lados hasta llegar a la tienda de lego y ver todo el relajo que hicieron los pequeños.
Ellos finalmente con una sonrisa de oreja a oreja se entregaron y felices se fueron a su casa aunque los castigaron quitándoles sus legos.
MORALEJA: HÁGANLE CASO A SUS PAPÁS
Muy buena tu historia sigue así cuanta más
ReplyDeletejajaja que buena historia #amoloslegos
ReplyDeleteSuper increible historia , me encanta
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